En el año 2001, resultó sorprendente el partido de fútbol entre los equipos de Treviso y de Genoa, en el calcio italiano. Un jugador del Treviso, el africano de Nigeria Akeem Omolade, recibía frecuentes silbidos y burlas y cantitos racistas en los estadios italianos. Pero ese día, un 21 de Junio de 2001, frente al Genoa, hubo silencio. Los otros diez jugadores del Treviso jugaron con las caras pintadas. De negro.
Ejemplar!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
ResponderEliminarUna vez que uno va a la Iglesia de Los Negros que queda en Chascomus, se da cuanta de varias cosas, una de ellas es que nunca mas nadie es Negro de Mierda.
ResponderEliminarMuy bien lo de estos compañeros
Y tambien te das cuenta q esta llena de negros............
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